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La Era de la Cripto economía

Estarás de acuerdo conmigo cuando te digo que necesitamos dinero para casi todas las transacciones que realizamos día a día. Desde el transporte que utilizamos, el hogar donde vivimos hasta la comida que consumimos. Todas estas transacciones las realizamos a través del intercambio de dinero.

Además de esto, dedicamos gran parte de nuestra vida y de nuestro tiempo realizando acciones para conseguir dinero y cumplir nuestros sueños. El dinero es parte integral de nuestra sociedad y de nuestra vida diaria. Desde que tenemos uso de razón lo comenzamos a usar.

Sin embargo, ¿qué me dirías si te digo que el dinero como lo conoces está a punto de dejar de existir?

Impresionante, ¿verdad?

Y todo está basado en Bitcoin y la revolución que la criptomoneda está causando en el mundo financiera. Pero antes que eso…

El Comienzo

Antes de empezar a hablar a fondo sobre Bitcoin, tenemos que entender la historia del dinero como lo conocemos actualmente. El nacimiento del dinero es bastante simple.

Cuando se vivía en tribus, los humanos realizaban todos sus intercambios a través del trueque. Pero  al crecer las sociedades el trueque se volvió cada vez más complejo. Por lo que se tuvo que convertir a ciertos bienes en instrumentos de intercambio. Estos bienes tenían un valor que ambas partes convenían.

Por ejemplo, los aztecas usaban el cacao como moneda de intercambio mientras que en Europa se usaba la sal. El problema que presentaban estos bienes es que si surgía algún problema con estos productos el mercado explotaba. Si había una mala cosecha de cacao, entonces no se tenía con que intercambiar. A partir de este punto se crearon las monedas de metal, estas monedas cumplían el mismo papel que los bienes de intercambio y eran mucho más duraderas.

Sin embargo, los comerciantes de esa época se encontraron con un par de problemas. Las monedas eran difíciles de transportar y se debía de confiar en las autoridades sobre la cantidad de metal precioso que tenía cada moneda. Fue ahí donde descubrieron la solución.

Reconocieron que la deuda de una persona tiene valor y que puede ser transferida. A través de pagarés (y la confianza en que se iba a liquidar la deuda) se creó el primer papel moneda.

Este papel moneda no estaba respaldado por metales preciosos o bienes, sino por la promesa de pago y la reputación de quienes lo emitían.Confiaban en que el intermediario, quien emitía los pagarés, podría liquidar las deudas del intercambio comercial.

Imagínalo de este modo, los herreros (quienes creaban las monedas de oro) tenían a resguardo las monedas de muchas personas y estas monedas duraban en su resguardo mucho tiempo.

Entonces podían realizar préstamos a otros con las monedas que guardaban y cobrar intereses. Sin embargo, las personas que pedían los préstamos no querían las monedas de oro, sino el papel que confirmaba que las monedas estaban a resguardo. Y aquí es donde comienza lo interesante.

¿Lo ves?

El Cambio

Los herreros, que se convirtieron en banqueros, entendieron que mientras el público confiara en que ellos tenían las monedas de sus clientes, podían crear papeles moneda, básicamente teniendo el poder de crear dinero a su antojo.

Así crearon las ‘máquinas de imprimir dinero’. Creando la estructura que los bancos siguen todavía.

Por ejemplo, nosotros depositamos $100 en una cuenta de débito. Con esos $100, el banco presta $97 a un tercero para comprar algo y guarda $3.

En la computadora del banco, donde llevan la contabilidad de las cuentas, nosotros tenemos $100 y el tercero $97. Estos $97 es dinero virtual, sólo dígitos en una computadora.

No hay oro, ni nada que lo respalde. Sólo su promesa de devolverlo. Esto es dinero nuevo creado en forma de deuda.

Cuando el tercero compra lo que necesitaba a un vendedor, el vendedor deposita los $97 y el banco vuelve a repetir la operación miles de veces.

Cada persona tiene números en su cuenta que demuestran que tienen dinero. Y esto no acaba aquí.

Los bancos no necesitan nuestros depósitos para prestarle a terceros. Solamente con considerar apto a alguien para solventar su deuda, le prestan el dinero y de nuevo vuelven a crear dinero digital.

Dinero que está solamente en números en computadoras del banco. Todo el sistema está basado en confianza. Confianza en la habilidad de los deudores de pagar sus deudas. Confianza en la solvencia del banco.

Sin embargo, si hoy todos los usuarios de un banco pidieran el 3% de sus depósitos en efectivo, el sistema se caería. Interesante, ¿verdad?

La Innovación

La innovación es parte fundamental del crecimiento del ser humano. Es lo que nos motiva a seguir y crea nuevas formas de observar al mundo. Sin embargo, siempre que existe una innovación revolucionaria existen aquellos que tratan de frenarla. Aquellos que tienen el poder y que con esta innovación perderían parte de sus riquezas.

Por ejemplo, cuando se inventó la imprenta, se crearon impuestos, leyes y hasta prohibiciones para frenar la creación de libros en masa.

No hace falta decir que estas prohibiciones no funcionaron y la imprenta cambió al mundo como lo conocíamos.

Entonces, ¿qué pasaría si una innovación tecnológica permitiera a cualquier persona ser su propio banco?

¿Crear dinero libre de impuestos y comisiones bancarias?

Comienzo de una Nueva Era

Lo primero que debemos de entender sobre Bitcoin es que es un sistema informático de código abierto.

Cuando decimos que es código abierto, quiere decir que es un código desarrollado y distribuido libremente.

No está controlado por ninguna empresa ni por nadie, ya que cualquiera puede aportar o usarlo libremente.

Este código está basado en verdades matemáticas, verdades que no dependen de la interpretación de alguien o de supuestos.

Uno puede leer el código de Bitcoin y siempre va a ser verdadero, sea quien sea quien lo inventó.

Bitcoin es un software y dinero digital al mismo tiempo. Bitcoin (con B mayúscula) es el código compartido que crea la red de pagos globales usando computadoras conectadas a Internet mientras que bitcoin (con b minúscula) es la moneda virtual, dinero digital que se intercambia a través de esa red digital.

Pero a diferencia del dinero virtual que crean los bancos, esta moneda digital fue creada con matemáticas por un inventor anónimo.

Y es pública, abierta y transparente.

¿Cómo podemos confiar?

En nuestra idea tradicional, es muy importante saber quién respalda el dinero porque su reputación es valiosa para saber que nuestros fondos están seguros.

Confiamos en los bancos y sus sistemas contables para que resguarden nuestro dinero como intermediarios y nos cobran altas comisiones por ello.

Sin embargo, un sistema donde se evitan esos intermediarios podría ser más rápido, más eficiente y mucho más seguro.

Pero, ¿cómo confiamos en algo digital? Las películas y la música en Internet no son nada seguras.

La respuesta está en la base con la que está creado el software.

Un bitcoin no es un archivo guardado en una computadora.

Es una entrada en la base de datos pública conocida como Blockchain.

Esa base de datos actúa como los sistemas contables de los bancos, solamente que pública y para la visión de todo el mundo.

El Blockchain tiene registro de todos los bitcoins existentes y de todos los bitcoins que se han transferido o intercambiado en la historia.

Siempre está en balance porque nunca sale ningún bitcoin de la base de datos.

Cuando alguien envía un bitcoin a otra persona de su monedero digital a otro, lo que realmente se está enviando es control sobre esa entrada en la base de datos.

Y como el Blockchain es público no puede ser controlado por nadie. Ni banqueros, ni políticos, ni nadie pueden cambiar la matemática con la que está creado.

En otras palabras, mucho más sencillas, con la red Bitcoin suplantamos a los bancos y a los banqueros.

Y a todo el entramado financiero que sólo beneficia a algunos.

Sólo el Comienzo

Este es sólo el comienzo.

¿Mirarás desde afuera?

¿Verás pasar la oportunidad?

Esta es la oportunidad de un cambio tecnológico, cambio que no quieren que tengamos, pero que tú puedes ser parte del cambio.

Gutemberg Dos Santos

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