X
X

Recibe “Dile si a ti mismo” gratis.

Ingrese su nombre y correo electrónico para participar en la rifa de 100 libros autografiados por Gutemberg Dos Santo.

Este es el tercer libro que decidí recomendar a las personas que así me lo solicitaron. Tome la iniciativa de hacer breves reflexiones de los mismo. para ello hago una serie de analogías  de mis experiencias y los consejos que aporta cada uno de ellos. Con la obra “La magia de pensar en grande” finalizo esta serie de reflexiones que me llevaron a evaluar el camino que he estado recorriendo para alcanzar mis metas.

Desde niño siempre tuve sueños, que con el tiempo iban siendo más grandes. Imaginaba cómo sería si pudiera alcanzarlos, era tan fuerte la emoción que sentía que realmente lo vivía. Siempre fui muy inquieto y creativo, no podía estar siempre conviviendo en e l mismo lugar y con las mismas personas, sentía que había más por conocer. Yo quería viajar por el mundo, relacionarme con personas soñadoras como yo que quisieran emprender cosas grandes. Y así fue, llegué a conocer colegas que también querían ser empresarios exitosos, pero pocos llegaban a concretar su proyecto. Me di cuenta que los que se quedaban rezagados en el camino no era realmente porque no podían llegar a su meta, sino porque siempre había excusas para no hacerlo.

No soy de las personas que suele dar tips para emprender algo. Me gusta escuchar y compartir algo de mi experiencia sin hacer creer a los demás que así es como funcionan las cosas. Cada quien tiene sus propios conocimientos, capacidades y herramientas que los hacen únicos. Cuando alguien me confía sus experiencias detectó entre líneas sus puntos fuertes. Yo retomo estos puntos para remarcar las cosas que pueden aprovechar de ellos mismos.

El libro de “La magia de pensar en grande” es una obra que ayuda al autodescubrimiento de habilidades y capacidades que llevan a aterrizar los sueños. Para ello hay que ser disciplinado, hacer sacrificios, tomar riesgos y desarrollar la seguridad en uno mismo. La creencia en mí mismo es el ingrediente principal para poder lograr lo que me propongo. David J. Schwartz menciona lo siguiente “Crea en grande. – piense en grandes metas y ganará éxitos grandes”.

No existe una fórmula única para alcanzar el éxito. Cada quien tiene una fórmula distinta para lograr lo que se propone. Pero en ocasiones a unos les cuesta más trabajo que otros descubrirla. En el inicio de mi carrera como emprendedor, la falta de confianza en mí mismo me llevó a cegarme ante las oportunidades que se me ponían enfrente. El miedo provoca inseguridad que se traducen en piedras, obstáculos o excusas; que se cruzan en el camino e impide que llegue a mi meta. Por ello la seguridad es la semilla que tengo que regar a diario para poder acrecentar mi confianza y ofrecer a los demás lo mejor de mí;  de esta manera me muestro confiado ante lo que digo, hago y pienso. El autor lo resumen en lo siguiente:

“El miedo impide a la gente que capitalice una oportunidad; el miedo echa abajo la vitalidad física; el miedo hace realmente enfermos de los individuos, causa dificultades orgánicas, acorta la existencia; el miedo le cierra la boca cuando usted desea hablar”. “El miedo de todas clases y volúmenes es una forma de infección psicológica”.

David J. Schwartz nos ofrece en su libro un tratamiento específico para curar esta infección mental como él le llama. La acción es la cura del miedo y ante cada temor hay una acción que la sanara como lo evoca el autor. Cuando he actuado en situaciones difíciles y de conflicto, bloqueo el temor recordando con claridad a dónde quiero llegar. Traduzco mi miedo y descubro que no tengo motivo para aferrarme a él. Si comienzo a nutrir mi cerebro con pensamientos positivos voy a fortalecer mi autoconfianza, de tal forma que impediré que la incertidumbre me ahogue. Si yo siempre mantengo el equilibrio, y sobre todo la congruencia, entre lo que deseo, pienso, digo y hago; llevaré mis niveles de confianza y credibilidad al límite.

Los retos son vitaminas que tomo cada vez que me siento propenso a decaer. No puedo aspirar a mantenerme quieto o estable, cuando llego a ese punto decido fijarme una meta más. Las personas usualmente cuando se encuentra en tiempos de crisis deciden evaluar su situación para tomar medidas que mantengan su estabilidad; pero lo que realmente tengo que hacer es medir el volumen de mi pensamiento y Schwartz nos ofrece un claro ejemplo que es el siguiente:

Situación: Cuentas de gastos.

La vía de acceso de pensamiento mezquino: Resuelve medios de aumentar los ingresos mediante una reducción de las cuentas de gastos.

La vía de acceso de pensamiento grande: Resuelve medios de aumentar los ingresos mediante una mayor venta de mercancías.

Un ejemplo más que nos ofrece el autor es sobre la “seguridad”, una persona con un pensamiento regular, se rodea de pequeños pensadores, una persona que toma el camino del pensamiento grande se rodea de personas con ideas amplias y progresivas.

Las acciones las perfecciono todos los días, reflejo en el espejo lo que quiero que vean de mí, desde mis gesticulaciones, mi apariencia, el tono de voz, mi lenguaje. Si quiero que me vean como una persona exitosa tengo que vestir, hablar, caminar, actuar, como tal. De igual manera procuro lugares donde convivo con personas de expectativas altas. Me retiro de las personas que se quejan todos el tiempo de su situación y no están haciendo nada por mejorarla. No escucho ni hago caso de comentarios negativos hacia mí. Solo tomo sugerencias de personas que hacen críticas constructivas y son congruentes con lo que dicen y hacen. Simpatizo con grupos de personas que tienen ganas de salir adelante, que luchan todos los días por cazar una oportunidad y no se victimizan por no conseguirlo de inmediato.

En este libro encontré numerosos ejemplos de situaciones cotidianas de las cuales puedo ser testigo. El autor las utiliza para enfocarlas y aterrizarlas en hábitos que conducen a forjar una actitud emprendedora a través de acciones determinantes y pensamientos progresistas que nos conducirán al éxito. Una frase más que rescato de esta obra es la siguiente “Donde el éxito interesa, las gentes no se miden por pulgadas, libras o grados de colegio, o escenarios de familia; se miden por el volumen de su pensamiento”. Si tengo la firme convicción de lo que soy y lo que deseo sin duda conseguiré lo que anhelo. La preparación académica y mi contexto son un cimiento importante pero no es lo que determina mi éxito, sin embargo, la actitud que tengo ante la vida, la determinación de mis acciones y el volumen de mis pensamientos positivos me han llevado a fijarme retos más grandes.

Gutemberg Dos Santos

Etiquetas

El secreto Crecimiento y liderazgo Liderazgo

Gutemberg dos santos en medios