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Un líder posee cualidades y capacidades para dirigir un proyecto. Por eso recibe esa responsabilidad. Pero siempre debe comprender que su equipo ha sido elegido de la misma manera porque cada persona en el equipo tiene un conjunto de capacidades y conocimientos que abonarán al proyecto. Por ello el líder se distingue por ser el primero entre iguales.

La  diferencia entre un líder y un jefe es que el líder se hace cargo de una responsabilidad y motiva a cada miembro del equipo a dar lo mejor de ellos mismos. Genera una sensación de pertenencia y de unión. Por otro lado un jefe da órdenes que para que éstas se cumplan. El equipo de un líder sabe hacia dónde va con el proyecto, porque comparten una visión. En cambio el equipo de un jefe sabe lo que tiene que hacer, porque así se lo mandaron.

A continuación menciono algunas características y acciones que definen a una persona con liderazgo, determinación y visión, tres directrices que conducen a un líder a tener un profundo anhelo por alcanzar metas de la mano de otras personas que comparten el mismo objetivo.

Un líder hace que te sorprendas de ti mismo

Como líder, sabes compartir la visión de tu objetivo organizacional, pero hay otra visión que todo líder debe tener, y saber compartir: la visión de lo que cada persona en el equipo puede llegar a ser. Un líder puede ver todo el potencial de una persona, con más claridad que la persona misma. Ese nivel de transformación, de sorpresa de tus propias capacidades, es lo que hace que ciertos líderes dejen un impacto positivo que puede ayudar a cambiar vidas.

Liderazgo y visión

Nada fortalece la voluntad y la determinación de una persona tanto como un anhelo. Yo sé que algo es posible, que existe, porque lo he visto. Un líder hace que la gente vea algo que antes no consideraba posible. Si logro compartir una visión, si logro hacer que todos la hagan suya, que la deseen en su corazón, desato un poder que ningún individuo, ningún "mandamás", tendrá jamás: el poder de la voluntad.

Siempre comunican

Un líder debe aportar claridad, transparencia y soluciones. Si hay nuevos matices en la visión, si hay cambios de expectativas o de prioridades, si las tácticas serán diferentes, es responsabilidad del líder que el equipo completo lo sepa. Y el líder se debe enterar de lo que sucede con su equipo, con su proyecto: debe estar abierto y accesible para la comunicación. Comunicar es, sobre todo, escuchar y hacer saber que estás escuchando.

Se preparan para un mundo cambiante

Es esencial para un líder tener una mentalidad pronta para la readaptación. Decía Eisenhower que los planes son inútiles, pero la planeación es indispensable. Vivimos tiempos de rápidos cambios y la habilidad de un líder para adaptarse, aún en contra de su plan inicial, es crucial para que un proyecto se realice. Lo que decía Eisenhower es importante porque durante la planeación analizas cada elemento de una realidad y procesas diferentes maneras de solucionarlo. Entiendes sus dinámicas y su naturaleza. Cuando todo cambia, ese conocimiento es de gran utilidad para tomar nuevas decisiones. Pero aferrarte a un plan cuando la realidad se transformó es garantía de desastre.

Un líder transforma y se transforma

Acepta el cambio, sin resistirte. Así irás aprendiendo a anticiparlo e incluso a ser un motor que lo impulse. Aprende también a ajustar tu visión a esos cambios.

Conócete, prepárate, corrígete. Son principios elementales: debes estar atento a tus propias limitantes, sin negarlas, y colaborar con quien te ayude a resolverlas. Cuando esas limitantes frenen tu camino, entonces deberás prepararte para darles solución: un líder es, ante todo, un ávido aprendedor. Y, cuando te equivoques, prepárate a corregirte. Es importante saber reconocer un error.

Gutemberg Dos Santos

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